Columna Daniel Badillo

¡Ni amenazas, ni presión, ni injerencia!

El Arte de Gobernar 

Por Daniel Badillo

En lo personal no observo que haya amenazas, ni presión, ni intentos de injerencia por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador en el Poder Judicial Federal; mucho menos en las decisiones asumidas por sus jueces a raíz del fallo emitido por Juan Pablo Gómez Fierro sobre la reforma en materia eléctrica, aprobada por las cámaras del Congreso de la Unión.  

Lo que sí observo es que tanto el presidente de la República como la secretaria de Energía, la veracruzana Rocío Nahle García, ejercen su derecho a defender –por los cauces legales- no sólo la iniciativa de reforma sino también la soberanía del país en materia energética. 

Y cuando digo que no observo presión ni injerencia, me refiero a que –de haberla- el fallo del citado juez posiblemente hubiera sido en sentido favorable a la reforma eléctrica; es decir, si existiera la presión que muchos sostienen hay sobre el Poder Judicial, la decisión del juez sería otra; sin embargo, su veredicto fue tomado en plena autonomía y libertad de decisión.  

Puede cuestionarse quizás el tono del pronunciamiento emitido por la autoridad federal por la rapidez y muy escasa profundidad en el análisis realizado por el juez en comento, pero lo que no puede criticarse es el legítimo interés –jurídico, moral y político- de López Obrador y de Rocío Nahle de priorizar la rectoría del Estado sobre los bienes de la nación, y en particular, para defender a una empresa que es de todos los mexicanos como la Comisión Federal de Electricidad. 

De allí que este lunes, en conferencia de prensa, el presidente de la República envió una carta al Ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y particularmente al Consejo de la Judicatura Federal, que preside el propio Arturo Zaldívar, para que –a través de los medios legales correspondientes- se revise el actuar de Gómez Fierro, titular del Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa Especializado en Competencia Económica, Radiodifusión y Telecomunicaciones, quien apenas 24 horas después de haberse publicado en el Diario Oficial de la Federación la reforma eléctrica, manifestó su sentencia en contra. 

En su carta, López Obrador deja en claro que pedirá a la SCJN que “determine e informe si la autoridad judicial mencionada le correspondía o no aplicar de manera oficial la suspensión a quienes lo solicitaron y si es de su competencia o no resolver sobre este caso; asimismo si mi petición es procedente solicito que el Consejo de la Judicatura Federal lleve a cabo una investigación para esclarecer la actuación del juez”. 

Al anunciar lo anterior el presidente de la República manifestó que “alrededor de este asunto actúan personas, organizaciones y empresas afines al antiguo régimen que, en función de sus conocidos intereses económicos y políticos, tenían como modus operandi la corrupción y el influyentismo”; pues por todos es sabido que, en los últimos dos gobiernos, se dieron permisos y canonjías a diestra y siniestra a particulares nacionales y extranjeros para el usufructo de la electricidad.  

De allí que, en pleno uso de sus facultades legales, el primer mandatario del país hará valer el derecho que le asiste para que –mediante la ley- recurra esta decisión, y aporte lo que en su derecho convenga, pues está de por medio no sólo el futuro energético del país, sino también la sobrevivencia de una de las empresas públicas más importantes de México como lo es la CFE. 

AHUED, SENCILLEZ A TODA PRUEBA 

En un acto más de sencillez y congruencia, el senador por Morena, Ricardo Ahued Bardahuil, como cualquier ciudadano, esperó pacientemente que le fuera aplicada la vacuna contra el COVID-19, durante más de siete horas y a pleno sol. Y es que si algo caracteriza al ex alcalde de Xalapa y ex diputado federal es que es enemigo del influyentismo y el abuso del poder. Por eso no fue raro verlo formado en la fila de adultos mayores que recibieron su dosis de la vacuna. Muchos se acercaron a saludarlo y a intercambiar puntos de vista con el senador de Morena, quien –por cierto- en una reciente encuesta realizada en los hogares xalapeños, a la pregunta de por quién votaría para la alcaldía de Xalapa en los comicios de junio, aparece con más de 40 por ciento de aceptación e intención del voto. Y no podía ser de otra manera, tratándose de un hombre honesto que encabeza una familia ejemplar, y que ha dado cientos de empleo a los xalapeños a través de sus empresas. Bien.